miércoles, 27 de abril de 2011

Si la Reina no va a la orgía...


... la orgía viene a la Reina.

Hay que ver cómo están los sueños. A mí la primavera no me altera la sangre, me altera las neuronas, sobretodo por la noche, cuando estoy felizmente inconsciente en mi camita. Por suerte, parece que he vuelto a establecer una rutina de sueño saludable y ya consigo dormir toda la noche sin despertarme. Con el cuerpo descansado, ya no me importa tanto que la mente se monte las mil y una fantasías surrealistas.

La de esta noche ha sido algo más que un absurdo y me parece que ha venido a provocarla el hecho de que, en mi baño habitual del domingo, no invité a Duckie. No sé, no me apetecía, tenía que depilarme también (con mi depiladora acuática) y era un poco tarde. Además, ya lo comenté en otro post, estoy un poco aburrida de mis fantasías habituales o será que el amor me ha vuelto exigente hasta en esos pequeños pecadillos en solitario.

Total que, sueña que soñarás, va y me encuentro dentro de una especie de base militar... ¿o era una nave?... Hum... Digamos que estaba en una de esas salas oscuras y metálicas de la nave interestelar Galáctica. Me fijo en que hay gente echada en el suelo, oculta entre las sombras y en actitud claramente sexual. Por casualidad, una de aquellas personas resulta ser un novio antediluviano que tuve en mi época adolescente. Me desagrada un poco encontrármelo pero me siento a su lado y le pregunto: "Oye, ¿Y tú que haces por aquí?". A lo que me responde: "De vez en cuando vengo a jugar". Con cara de asco sigo interrogándole: "¿Cómo puede gustarte revolcarte con desconocidos?". "Eso es lo mejor, aquí dentro puedes ser y hacer lo que quieras". Con un gesto, llama a un hombre vestido con uniforme de capitán, que se tumba al otro lado, dejándome en medio de los dos. Como quien no quiere la cosa, me van acariciando y calentando hasta que voy perdiendo ropa. El exnovio saca una cámara y se pone a filmar, disfrutando de los primeros planos, y yo, entre suspiros y gemidos, voy sufriendo por lo que pensará hacer después con esas imágenes. Inesperadamente, el capitán se levanta, le han llamado por megafonía. Nos quedamos el exnovio y yo un rato más juntos pero sin mucha intensidad, al rato se levanta también y me dice que volverá pronto. Yo me quedo allí medio desnuda y espatarrada, como una tonta esperando que vuelvan.

Pasa el tiempo y nada. Comienza a cabrearme la espera, tengo ganas de acabar lo empezado. Al final me levanto también y paseo por la sala a ver si encuentro a alguien con quien calmarme. Desde luego hay de todo, hasta gente disfrazada de animales. Por haber hay incluso una guardería en una sala contigua para que los libertinos puedan dejar a sus retoños y divertirse sin preocupaciones. La organización es perfecta. En un momento dado, se abre la puerta y entra un montón de gente en fila, a modo visita turística, sólo que acaban formando grupos interpretativos. Mientras interpretan sus roles, desnudos o vestidos, yo me voy poniendo cada vez peor. Intento encontrar un grupo que me guste un poco al menos para superar el calentón y marcharme a casa pero no acabo de decidirme. Un hombre vestido con taparrabos solicita mi colaboración para azotar a otros tantos hombres que se hayan postrados a cuatro patas. ¡Ay, no! No me apetece en absoluto. Ostras ¿pero qué es esto? Casualmente, en el suelo, al lado de la bizarra escena, está la cámara con la que me habían filmado al principio. Le doy al "play". Vaya, vaya...

Vaya, vaya y voy y me despierto. Si es que los sueños húmedos no se pueden controlar y éste se me estaba resistiendo demasiado. Afortunada de mí, todavía quedaba media hora para el toque del despertador y he intentado solucionar lo que en sueños no he conseguido, pero he tenido que ponerle más mano de obra femenina. Eso era lo que debía faltar ^^'

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