miércoles, 4 de abril de 2012

The Fucking Dead (7)


¡Una rata enganchada a mi pierna! Y no me refiero a Lily sino a una rata de alcantarilla grande y apestosa follándoseme la pierna como si fuera una perra en celo. El pelo apelmazado y la señal de estrangulamiento alrededor de su cuerpo no deja dudas de que está cadáver y sufre el mismo virus que ha acabado con mi especie. Tal vez fue el acto sucio de un hombre con una gallina transgénica enferma lo que nos ha llevado a la destrucción. La mutación de un virus aparentemente inofensivo o algo que ver con la ira de Dios. Leí algo parecido en un cómic, si pudiera acordarme...

Vaya momento para reflexiones trascendentales mientras el asqueroso animal restriega sus mugrientos genitales contra mi piel. Voy a vomitar. Lily la agarra - el bicho sigue moviendo la pelvis con desesperación -, la huele y le mete un dedo... ¡Brup! ¡Qué asco! No le satisface la experiencia y la tira lejos. Y luego me mete ese mismo dedo a mí... ¡Bluaaaargh! Echo la bilis y tal vez alguna judia de la última cena. Voy a desmayarme...

Despierta, Dick, te va la vida en ello. No, será mejor continuar inconsciente mientras dure el mal trago. Maldita sea, si estoy pensando esto es que no estoy tan dormido como me gustaría. Abro los ojos y me encuentro a Lily cabalgándome. Aún muerta sabe como elevarme la moral y la inmoral. Vale, voy a morir; de acuerdo, resucitaré con el ansia enfermiza; sólo me queda el consuelo de ser pasto exclusivo de las hembras y eso depende de mi voluntad y mi aguante. Lo haré. No pasaré a la otra vida enculado como Jack. No pudo alcanzarnos cuando trepábamos a la ventana de la vieja y allí mismo entre una docena lo dejaron tieso. Seguro que está tras esa pared de hembras esperando la oportunidad pero ellas no le dejarán pasar, no mientras les sea útil. No me tendrás, Jack, ni tú ni nigún otro.

Oh, Lily, qué fría estás pero que bien te mueves. Más despacio o no quedará nada para tus amigas. Ellas, por impaciente naturaleza zombie, vuelven a abalanzarse sobre mí para toquetearme lo que pueden. Siento sus manos heladas por las piernas, ingles y testículos... sí, por el profano agujero también pero no puedo negarme a su capricho. Se empujan para conseguir sentarse encima mío. Lily pierde por un momento y una rubia de frente arrancada se hace con el timón. ¡Uf! ¿Son imaginaciones mías o está más tibia que el resto? Anoche debía estar viva, ojalá la hubiera encontrado yo antes que ellos. Se mueve diferente, como más profundo, más despacio... ¡Hala, al suelo! Y ya tengo otra encima. Una pelirroja que en vida seguro ganó algún concurso de belleza. Los Ángeles de Charlie, jajaja. Estoy perdiendo la cabeza, qué idioteces a pensar en mi crítica situación. ¡Bruta! La pelirroja va saltando sobre mi pequeño tesoro. Lo partirá y echará al traste mi plan de llegar inmaculado al Infierno. No, Lily la golpea y vuelve al ataque. ¿Dónde está la rubia? Es igual, con Lily tengo más confianza.

...

4 comentarios:

  1. Vaya, hasta las ratas le tienen ganas.
    El sueño de todo hombre, miles de mujeres peleandose por el, si tan solo no fueran zombis.
    Parece que lo de la necrofilia le esta gustando.

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    1. Buuuueno, preferiría que estuvieran vivas pero tampoco tiene otra opción ^^

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  2. Las mujeres, peleonas hasta la muerte y más allá.

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    1. Va a resultar que es el único hombre vivo que queda en la Tierra, se entiende la desesperación femenina, aunque sólo sea por curiosidad xD

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