viernes, 14 de septiembre de 2012

Negro, negrísimo



Atención, spoiler:  No sigáis leyendo si sufrís de depresión, peligro grave.

Un mal día.

La cosa empezó con los caprichos de Mr. Cupido.  Le llamo de señor porque ya tiene pelos, el tío, y las bromas que gasta se pasan de castaño oscuro.  Está empeñado en negarme la normalidad pero, a fin de cuentas, ¿quien puede asegurar que sus relaciones sentimentales sean "normales"?

Como yo soy muy pasional y siempre voy, por un motivo u otro, algo tocada del corazón, no pensaba tachar mi día de negro sólo por andar de mal de amores.  La cosa empeoró en el trabajo por culpa de reclamaciones que nada tenían que ver conmigo (nunca reclaman por mi causa).  Pero como de un tiempo para aquí se están volviendo habituales, una ya está vacunada y tampoco son causa de amargamiento superior.  Seguimos...

Estaba yo consultando la web de la Agencia Tributaria para confirmar el recargo de equivalencia que debe aplicarse a partir de este mes, cuando me encuentro con esta noticia:

"Con efectos desde el 15 de julio de 2012 se suprime la compensación fiscal por deducción en adquisición de vivienda habitual adquirida con anterioridad a 20 de enero de 2006 (letra c) de la DT decimotercera)."

Ver documento aquí.

¡Ay, Dios mío!  ¿Qué significa exactamente?  El señor de la barba que dirige el país dijo que se suprimírían  las deducciones para viviendas compradas a partir del 2013 pero yo no leo eso lo mire por donde lo mire.  He intentado encontrar respuestas en la red pero casi nadie hace mención, tan sólo elblogsalmon.com que se ha dado cuenta del detalle.  ¿Los que tenemos una hipoteca ya no vamos a desgravar en la renta del próximo año?!!!!  Eh!!!  Porque de ser así estamos hablando de que no voy a tener la devolución esperada y no podré hacer frente a los gastos escolares ni vacacionales.

Mal, mal, muy mal.  La tormenta económica me ha hundido en la miseria espiritual.  Justa que voy,  con la sorpresita kinder del ejecutivo y la subida del IVA ahora voy justa-justa... y otra justa más.  Por lo pronto, la factura del gimnasio asesinada por el IVA me ha hecho dudar sobre si volver a la vida sedentaria, pero mi cuerpo serrano pide piscina =P  Dios aprieta pero no ahoga... ya pero Rajoy no es Dios y vaya si ahoga el cabrón.  Comprar es caro, tanto que ya estoy pensando qué alimentos de primera necesidad no son tan necesarios.  El cine se ha vuelto artículo de lujo.  Lo siento pero los sábados por la tarde toca sustituir las palomitas por las palomas del parque, siempre que no quieran migas de pan.  Psseee, si me pasa un mendigo por al lado y estoy por extenderle la mano y pedirle un par de euros para hacer hucha para pagar la factura de la luz.

¿Quien se hará responsable si los suicidios otoñales aumentan por encima de la media?  Porque si hasta una optimista de mi calaña, que es capaz de ver el vaso lleno del todo estando medio, se le pasa por la cabeza la idea de rendirse y probar suerte en el otro barrio  ¿Qué no podría llegar a hacer alguien realmente desesperado?

Vale, tenía que parar aquello y decidí amortizar el susto del gimnasio y descargar energías negativas haciendo largos pero mi mal día no había acabado todavía: me había olvidado el candado en casa.  Dónde están las llaves, matarilerilerile...  Malos tiempos para dejar el bolso fuera de la taquilla.  Pues nada, al curro otra vez.

La tarde pintaba igual de mala cuando, de pronto, recibo la llamada de una vieja amiga.  Sí, esas de toda la vida que apenas si consigues ver una vez al año y acordarte de su cumpleaños pero que la sigues queriendo mucho.  Me extrañó que no se hubiera acordado del mío pero, pobrecilla, casi no se acordaba del suyo.  Bueno, aquí agarrarse, me contó una historia de miedo: ella y su pareja habían tenido un accidente en primavera y llevaban meses de recuperación.  Una moto se saltó un stop y, esquivando un coche, abordó la acera atropellándolos justo cuando salían de un restaurante.  No perdieron la vida de milagro aunque el chico ha tenido que pasar por quirófano varias veces y tardará en volver a caminar con normalidad si es que alguna vez lo consigue.  El accidente les ha cambiado trágicamente la vida aunque mantienen la ilusión de empezar de nuevo gracias a la indemnización del seguro.

Y es lo que dijo mi amiga lo que me bajó de mi inusual pesimismo.  En su situación se escandaliza de las tonterías de las que llega a quejarse la gente:  que si hace calor, que si llueve, que las rebajas están por las nubes... ¡Y no son capaces de ver la suerte que tienen por poder caminar!  Cuánta razón tienes, amiga, sufrimos por cosas que tampoco son tan graves. 

Pues nada, que si la clase media ha pasado a pobre, los pobres ya no sé qué somos pero seguimos caminando.  Que no hay dinero para la hipoteca, se ocupa la casa abandonada de la esquina y con un par de colchones dormimos de lujo.  Que te echan del trabajo, pues a aprovechar la libertad y montarse el negocio propio, aunque sea de topmanta en la costa.  Que no se podrá comprar ropa nueva para los chicos que han pegado el estirón, pues ponemos de moda las camisetas ceñidas ombligueras y los pantalones pirata enseñando el culo.  Será por modas...

Pero que el año 2012 no se ponga de moda, por favor.

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