domingo, 3 de marzo de 2013

50 Sombras de Grey (1)


Tachán!!  Ahí voy, a comentar el primer libro, que acabo de terminar hace una hora.  He tardado en leerlo menos de 24 horas con una pausa para comer y dormir e ir al lavabo, no recuerdo en qué orden, ejem.  Mi primera impresión, aparte de haberme dejado el cuello entumecido, es que engancha.

Habrá quien se haya llevado las manos a la cabeza: "Oh, por favor, tú no, tú también no".  Pues sí, yo también sí, soy omnívora en lo que se refiere a literatura, me lo trago todo.  Aunque utilizar esta expresión hablando de 50 Sombras resulta de lo más... apropiado, jeje. Está bien, me pongo seria...


Jajajaja, es bueno el jodido xD

Ahora sí, me pongo seria.  Tal como comenté en mi anterior post, E.L.James tiene un estilo excesivamente simple.  Si en su día Stephenie Meyer (saga Crepúsculo) recibió críticas precisamente por lo mismo y yo la defendí con uñas y dientes alegando que era una escritora juvenil y su estilo era perfecto, con James no puedo hacer lo mismo, además de que Meyer tiene una forma deliciosa de adentrarse en la psique de los personajes, es una muy buena narradora en su estilo fresco y sencillo.  Con E.L.James te parece estar leyendo un guión, supongo que se trata de un deje profesional ya que ha sido ejecutiva de televisión y su marido encima es guionista.  No digo que su estilo sea en sí un defecto, facilita la lectura y te empuja página a página sin que te des cuenta, pero no resulta sabroso, por lo menos para un lector exigente no.  Se repite mucho en las expresiones y echo en falta las elipsis narrativas, curiosamente, eso tampoco supone un freno para la lectura, al contrario, la novela sucede en tu cabeza de corrido (ay ay) como una película porque cada gesto, cada movimiento está descrito con exactitud cinematográfica: "ríe, levanta las cejas, dibuja medía sonrisa, solloza, toca...".  Mucha acción y pocos adjetivos.  ¿Eso es bueno o malo? A la escritora y a los millones de lectores les parece bien, dejémoslo en que se trata de literatura contemporánea con todas sus influencias modernas y que la juzgue el futuro.

He nombrado a Meyer porque precisamente se desveló que 50 Sombras comenzó siendo un fanfic de Crepúsculo.  Hay un abismo entre estas dos sagas pero la inspiración se nota en la creación de los personajes: chica inocente y patosa de padres separados, joven rico e increíblemente guapo que guarda un secreto muy oscuro.  Aparte de las similitudes, los personajes de E.L.James evolucionan por sí mismos, tanto que hacia el final de libro ya no recuerdan ni por puro asomo a los de Meyer.

Hablemos de sexo.  Estaba tardando, eh!  Pues sí, ya comenté que al principio me creí a pies juntillas después de más de 50 páginas de ñoñerías (me gustan las ñoñerías, no es una crítica) que la prensa había exagerado su cariz erótico y que me encontraba ante una novela rosa más.  Pero, de pronto, zas, bofetada, giro inesperado, a la vuelta de página me encuentro no ya con erotismo, sino con pornografía (también me gusta la pornografía, sigo sin criticar) y, unas páginas más adelante con hardcore.  Se me quedó la cara de "eing?".  Por supuesto lo disfruté, faltaría más, con esas descripciones tan gráficas imposible que no lo visualices, lo huelas, lo sientas...  Cabe decir que se nota que hay una mano femenina... una mano femenina detrás del texto: ausencia de sinónimos groseros para los genitales, prioridad en las sensaciones de Ana antes que en las de Grey y constante intervención de los sentimientos entre follamiento y follamiento.  Las escenas son deliciosas, no me cansaré de repetirlo, sin embargo, creo que llega un momento que E.L.James abusa del sexo.  ¿Se sintió de alguna forma obligada a no dejar reposar a sus personajes?  Ahí es donde hubiera agradecido la elipsis narrativa.  Escribe de forma tan gráfica e hiperrealista, sin metáforas ni un poquitín de lirismo, que al final me parecían todas las penetraciones iguales.  Sexo excesivamente fálico para mi gusto pero eso es una opinión personal porque yo tengo gustos muy variados.

El erotismo es el género más difícil al que se puede enfrentar un escritor, aunque lleve el estigma de género "barato", precisamente porque has de conseguir describir el acto sexual una y otra vez y no repetirte.  Existen varias fórmulas, una es la narrativa, exponiendo a los personajes a situaciones muy diferentes o en estado anímico diferente;  otra es agarrándote a los recursos literarios y dándole al coco.  Acepto las críticas que se han dado a esta trilogía de que hay obras eróticas mucho mejores.  Sí, es cierto.

Ok, y ahora hablemos de sentimientos.  No es una gran novela erótica pero sí es una gran novela romántica que describe con bastante acierto lo que es una relación apasionada y tormentosa.  Ana es un personaje entrañable, una mujer que siente como cualquier otra mujer, y de pronto se ve atrapada en un sentimiento que la supera.  Agradezco sobremanera los ramalazos humorísticos de la autora (fantástico el recurso de los emails) porque ayudan a relajar al lector y a liberar tensión.  Se ríe y se llora, se desespera una queriendo salvar a Ana de lo inevitable.  ¿Es que ese monstruo de Grey no tiene sentimientos?  Ahí viene lo mejor, sí los tiene y aumentan según avanza el libro, lo que consigue que ya no te estremezcas sólo por ella sino también por él, por el destino fatídico que los ha unido aún a sabiendas de que no eran compatibles.  Las escenas de romanticismo superan lo delicioso, son sublimes, a pesar de carecer de poesía, lo que tiene su mérito.  Supongo que en la futura película se va a tirar más de estas escenas que de las de sexo.

Y el BDSM lo dejaremos para otro día porque hoy ya he escrito demasiado y es un tema que se merece una redacción extensa incluyendo apreciaciones personales y aludiendo a mi limitada experiencia en la materia xD

To be continued...

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