viernes, 13 de febrero de 2015

De década en década y tiro porque me toca...



Es una realidad, le pasa a todo el mundo, debe ser algo psicológico aunque algo de biológico también hay: cada vez que cumplimos una década nos da por pensar... mucho.

Recuerdo yo cuando cumplí los 21 que, de pronto, el mundo me pareció diferente.  Me di cuenta que a mi alrededor las cosas cambiaban sin mi consentimiento.  ¡Qué mayor estaba mi madre!  ¿Qué había sido de la caseta de chuches de la esquina?  ¿Por qué ya no había tiempo para quedar con las amigas cada día?  Y cosas así.  Te pasas la adolescencia deseando hacerte adulto para no tener que dar explicaciones y, cuando lo consigues, no puedes evitar el dolor de sentir que has perdido algo importante, algo que ya no volverá: la inocencia de creer que eres dueño-a del tiempo.

El tiempo no nos pertenece pero tampoco es nuestro enemigo.  Simplemente es algo que ha de estar ahí y que estará siempre. Es necesario para la vida y para la evolución.  Renovarse o morir, el lema de La Fuga de Logan es también el lema de la vida misma.  Las células mueren para dar paso a otras mejoradas.  Las civilizaciones desaparecen para dar paso a otras más innovadoras.  Hay una película reciente que recomiendo para quienes quieran profundizar sobre la filosofía del tiempo: Lucy de Luc Besson. 

Como iba diciendo, a los 20 descubres que existe el tiempo y que no puedes controlarlo pero piensas que todavía te queda mucho y te limitas a esperar que llegue tu momento de gloria.  Ese momento glorioso es diferente para cada uno, los hay que sueñan con alcanzar la cima de su profesión, con encontrar al príncipe azul, con un gran viaje...  Por suerte en este tiempo de "espera" somos muchos los que tenemos inquietudes y nos centramos en adquirir conocimientos.  Algo es algo porque cuando cruzas los 30, ay, cuando los cruzas, te topas con otra gran verdad:  que el tiempo vuela.  ¡Maldición!  ¡He estado perdiendo el tiempo en mis 20!  Creo que ese pensamiento nos ha pasado por la cabeza a todos-as.  ¿A qué sí?  Entonces a los 30 cambias de estrategia, te vuelves activo, corres, curras... lo que sea.  Y consigues grandes cosas: editar un libro, formar una familia, convertirte en responsable de tu sección, hacer ese gran viaje, etc.  Es una década maravillosa, dura, eso sí, pero agradecida.

Bien, pues llega un día (esperado) en que cumples los 40.  Imagino que si eres actriz o modelo significa que ha llegado el fin de los tiempos, el drama de los dramas, pero las intelectuales nos lo tomamos con filosofía.  Todavía llevo muy poco en mis forty, cinco mesecillos, y estoy más cerca de los 39 que de los 45, pero ya he notado en qué va a consistir la revolución de esta mi nueva década.  Por lo pronto me siento algo decepcionada, un poco conmigo, un poco con el mundo.  Conmigo porque veo que he sido ingenua, con el mundo porque "poderoso es don Dinero" y está por encima de los sentimientos y las buenas intenciones.  El dinero es necesario para sobrevivir y jamás juzgaré a alguien que actúe pensando en su bienestar y en el de los suyos, no hay nada más humano, natural y respetable que eso aunque la forma de conseguirlo nos parezca reprochable, inmoral o lo que sea.  Lo que me decepciona es la avaricia, tener bastante y aún así desear más a costa del bienestar de los demás.  No quiero enrollarme con teorías socialistas y lanzar una crítica severa al estado de esclavitud laboral en el que nos encontramos, eso se lo dejo a los partidos políticos, prefiero centrarme en las consecuencias que esa impresión ha dejado en mí.  Pues eso, que un día de pronto cumples los 40 y tus objetivos, aquellos que confiabas en alcanzar a los 20, se desmoronan como un castillo de arena.  Las cosas no son como pensabas que serían.  Todo por lo que has trabajado simplemente no ocurrirá.  ¿Por qué?  Pues porque el amor, el esfuerzo y el talento no son suficientes para el mundo, lo son para ti, y eso te hace ser mejor persona y tener una felicidad interior, pero hacia fuera alcanzan como mucho un elogio, unas gracias, una palmadita en la espalda.  Y ya.  A ver, que yo hace años que no confío en según que personas paternalistas, a los lobos y los zorros los tengo bien localizados, pero siempre me quedaba la esperanza de creerme demasiado crítica.  Así que es inevitable, a los 40 descubres una realidad desagradable y te vuelves más dura y desconfiada que nunca.  Qué cruz, madre mía, sólo espero no evolucionar a vieja amargada =P

Bueno, bueno, los cambios siempre tienen ese matiz desagradable, sino no podrían hacer su función.  Los humanos sólo nos animamos a cambiar cuando estamos disconformes con algo... o furiosos.  La decepción ha dado paso en mí a la furia.  Una furia constructiva, eh, que no voy a liarme a balazos con nadie.  Sí, tengo ganas de demostrar lo que valgo y, lo más importante y novedoso, de obtener beneficio.  Esta ambición es nueva para mí, yo, la gran idealista ha decidido jugar al mismo juego que el resto... y ganar.  ¿Qué sentido tendría jugar sino es para ganar?  Sip, y pensar que hace cinco meses aseguraba que lo importante era participar, lo qué cambia llevar un 4 delante, joé.

Y todo este barullo en mi interior ha acabado por tener repercusiones en mis obras.  El universo sabe que amo al cómic por encima de cualquier arte, que desde que tengo uso de razón veo monigotes en mi cabeza y dibujo historias.  No podría vivir sin eso pero, de alguna manera, siento que debo evolucionar a algo más, relacionado pero superior, algo más grande, algo que tenga más repercusión, algo que se valore más.  La sola idea me resulta dolorosa pero ahora sé que todos esos parones, esas pequeñas crisis creativas, esas huidas infantiles de la mesa de dibujo, como la niña que no quiere ir al cole, eran sólo mi inconsciente avisándome que no podía mantener la ilusión por más tiempo.  Sería más sencillo aceptarlo si simplemente no tuviera talento pero lo tengo, y mucho, y es también mucha la emoción que he provocado en mis lectores.  Esa es mi realización, la alegría que me llevo y la satisfacción de haber llegado bastante lejos, no tanto como me hubiera gustado.  Dejo en el tintero páginas sin dibujar, emociones que no verán la luz.  No es fácil, de verdad que no lo es, pero no puedo pasarme los próximos diez años haciendo dibujitos sólo por amor al arte y para mi cerrado grupito de fans. Es demasiado el tiempo que empleo en una sola página, muchas horas que podría invertir en otro arte.  Una sola página, que sólo cobra sentido al juntarla con el resto.  ¡Maravillosa locura que ya no puedo permitirme!  Necesito, como el aire, dar un campanazo y hacerme oír más lejos, y con el cómic no lo conseguiré.  Pero tampoco me gusta dejar las cosas a medias, así que supongo que, a la que consiga apaciguar mi espíritu, daré un final abierto a mi historia.  No descarto seguir dibujando pues de todos es sabido que la cabra tira al monte y yo no soy dibujante de cómics por decisión, sino por vocación.  Pero serán pequeñas historias acompañando a otras obras, un complemento, una golosina, pero ya no el plato principal.

Ars longa, vita brevis  (el arte es largo -difícil de conseguir-, la vida es corta)

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7 comentarios:

  1. El cómic es para locos e ilusos, si lo sabré yo :-P

    Cuidado con esa vejez amargada y ánimo con tus nuevos proyectos. ...Y que tus campanas resuenen fuerte y lejos, y te llueva el dinero, que nunca está de más :-)

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    1. Gracias Coax. Igualmente tendré que darle un final digno a Anne Marie, a todo color y esas cosas, que por lo menos deje un buen sabor de boca ^^

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  2. Vaya, me has dejado en shock (llevo desde que lo leí así)...

    Me gustaría poder ayudarte, pero solo puedo darte apoyo en tu decisión. No dejes el dibujo del todo y disfruta de los nuevos horizontes.

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    1. Sí, bueno, debo reconocer que llevo algunos días deprimida precisamente por esta decisión, me siento fustrada y esas cosas. En fin, Jezzy seguirá ahí, por los siglos de los siglos, aunque no hayan más capítulos. Tengo esperanzas de poder retomarla algún día con el tiempo necesario. Hay fe ^^ De momento, y para despedirme del cómic, le diseñaré un bonito final a todo color.

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    2. Pues desde la alianza de mis lado egoísta y mi lado optimista, espero que no sea un adiós si no un hasta luego...

      Quien sabe, tal vez te encuentres un mecenas que te ayude a pedir una suspensión voluntaria de tu trabajo y puedas disfrutar el cobrar por terminar la historia de Jezzy, Anne y Janah.

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  3. Y yo que esperaba página nueva.

    Bueno querida Reina, suerte en eso de expandir horizontes, conquistar nuevos territorios y que encuentres en tus nuevos proyectos lo que el cómic no te ha dado.

    Para mi Annie, Jezabell y Jhana, siempre van a estar en mi coranzoncito. Gracias por haberlas creado.

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    1. Bueno bueno algunas paginitas más sí que voy a dibujar, ya las estoy guionizando ^^

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