viernes, 1 de julio de 2011

Y otra vez con lo mismo


CUANDO LA VIDA TE DÉ UNA RAZÓN PARA LLORAR,
DEMUÉSTRALE QUE TIENES MIL PARA REIR.

Cita de ni idea cuál filósofo. Es el lema del mes de julio de mi calendario, acompañado de una tierna foto de cachorrito perruno. ¡Qué oportuno! He pensado. ¿Existen las casualidades o simplemente es que nos fijamos en lo que queremos ver? Reflexión que podría ocupar toda una conferencia de Sucesos Paranormales.

Ah, sí, qué vida esta que ni siquiera tenemos tiempo para estar tristes. Hay que seguir currando, atendiendo la casa, el niño, los gatos, los proyectos artísticos, las colaboraciones roleras, mimando a la novia... Vamos, imposible encontrar un par de horitas en esa agenda tan apretada para sentirse desgraciada, básicamente porque entonces recuerdas que te quedan varios capítulos de Juego de Tronos por ver y que estaría bien distraerse un poco. La gente ocupada no se deprime... ¡¡No tiene tiempo de hacerlo!!! Otra cosa es que cuando empiece las vacaciones me dé el bajón y me encierre en casa, sin querer salir, vestida con una bata blanca fina, pálida yo, ojerosa, paseándome entre corrientes de aire... Y entonces mi retoño me filmará y subirá las imágenes en YouTube asegurando que los fantasmas existen.

Ya podéis estar tranquilos, voy a estar si cabe más ocupada en vacaciones que ahora. Si los médicos me dejan, je, esa es otra. No me atrevo a comprar billetes de tren con mucha antelación por si deciden hacerme pruebas o mandarme directamente al hospital en agosto. Si lo sé no vengo, como anunciaba aquel famoso concurso del siglo pasado. ¿Quien me mandaría a mí hacerme la revisión con lo sana que me encontraba? Claro que, de no hacerla, a saber en qué estado me encontraría de aquí a un año. Tal vez no parecería un fantasma... ¡¡Sería un fantasma!! No, no me estoy muriendo, sólo estoy dramatizando un poco, que también tengo derecho.

Nada, que volvemos otra vez con lo mismo. Me he pasado seis meses con la vana fantasía de que estaba sana como una manzana pero ha sido una ilusión. Papilomosa, anémica, menorrágica... y tal vez algo peor, de aquí a tres semanas conoceré la sentencia. PAM!! No dejo de pensar que el Brazo Secular era más amistoso con sus víctimas. Míranos ahora, en la era moderna, nos sientan en potros, nos someten a increíbles pruebas para luego decirnos que estamos enfermas y nos van a torturar un poquito más o que directamente somos anómalas de nacimiento y que también van a seguir con las torturas porque al fin y al cabo ¿quien quiere ser diferente? YO, yo quiero seguir siendo diferente y anómala, con un organismo tal vez autodestructivo pero que es mío, que siempre ha sido así y que no conozco otra cosa.

Ah, menos mal que una es creativa y se le va la mente en otros asuntos menos terrenales.

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