viernes, 14 de octubre de 2011

Porno para mujeres II


All About Anna

Esta sí. Puedo decir con absoluta confianza que es una auténtica película porno para mujeres. Por lo general, el hecho de que sea una directora la que esté detrás del proyecto debería ser garantía de feminidad pero en el porno se acaba pecando siempre de lo mismo: falocracia.

"All About Anna" no carece de penes... Oh, no, para mi gusto hasta hay demasiados, pero el eje principal de la historia es Anna, una mujer tan real que resulta imposible no sentirse identificada. Las primeras frases de la película, pronunciadas en off por Anna, ya nos dan una idea de por donde van a ir los tiros y de que no nos encontramos ante un film porno convencional (entiéndase por convencional "corrida sobre chochonas asiliconadas").

"Cada mujer tiene tres hombres en su vida: el primero es con el que te diviertes, el segundo es el amigo que te entiende y el tercero te da buen sexo. Johan era los tres."

El tema principal de la película no es quien se folla a quien sino las dudas que tiene la protagonista sobre el amor, la forma en que anula su independencia, el miedo a sufrir un abandono... Anna no ve otra solución que endurecerse, vivir una sexualidad sin ataduras, como hace su compañera de piso, y ser libre como un pájaro, pero la libertad no la ayuda cuando su corazón sigue suspirando por Johan. Es pronfundo, eh!

¿Y el sexo? Claro, claro, aquí venimos a lo que venimos. El sexo explícito o casi, porque hay escenas que son simuladas aunque no por ello menos excitantes, son un apoyo al argumento y no al revés. Repito... y no al revés. Una de las curiosidades del film es que no se han buscado actores porno y se nota, o por lo menos yo los veo muy naturales y disfrutando cuando tocaba disfrutar. Además está plagado de esos pequeños detalles, tan reales pero de los que se hace omisión en otras películas, como, por ejemplo, el condón. Desde hace un par de décadas, hay poca gente que no asocie condón a sexo (no lésbico, claro). Buscar un condón en el bolso, ponerlo, quitarlo... es algo tan común que resulta increíble que en tantas y tantas películas que hablan de sexo te encuentres el objeto de placer ahí enfundado por sorpresa, de camuflaje casi, para luego perder la goma volando, también de estranquis, para no envilecer la escena del esperma saltando sobre la actriz de las tetas globo. En el sexo real, el hombre no se separa de su compañera para desparramarse por donde resulte más visual. Está el coitus interruptus, ya ya, pero estaremos de acuerdo que no sería moral hacerle apología. Como decía, el hombre tiene su orgasmo estando dentro de ella, ella lo siente y lo disfruta también. Así funcionan las cosas, de lo contrario, a los hombres les durarían las novias un suspiro.

Otra escena real es cuando Anna rechaza a uno de sus pretendientes. En las pelis porno nadie rechaza a nadie pero aquí sí. ¿Por qué? Bueno, una mujer libre que disfruta de su sexualidad no ha de acostarse forzosamente con todo el que se lo proponga. Ella decide.

Y por último, la escena lésbica. Ohhhh, es digna de verse. Me ha encantado, lástima que sea tan breve. Bonita, sensual... buf... así se come... jujuju.

Al final, Anna se arriesga al amor... y su compañera de piso también. Es que no se puede ser una cabra loca toda la vida. Si lo sabré yo =p

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