viernes, 11 de noviembre de 2011

Esa corredora que se para frente a mi puerta


Siguiendo la moda de los títulos largos, estilo "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina", que exigen un esfuerzo supremo de memoria, vengo a contaros mi última anécdota de la vida real. Hace un par de días que una corredora, de las que corren paseo arriba, paseo abajo, viene a pararse junto a la puerta de mi curro para los estiramientos.

Ayer la vi y la asocié inmediatamente con las entrenadoras de mi gimnasio. Un cuerpo así sólo se consigue dándole tute a diario. Treinteañera a lo sumo, con pinta de no tener ni un centímetro de grasa, celulitis ni soñarlo, esbelta, con un busto interesante, la cara de facciones hermosas, muy comunes, tal vez, pero al fin y al cabo bonita, y unas piernas... Aigh, esas piernas las quisiera yo... para pergarles un bocado, jajaja. A ver, que la envidia es muy mala y cuando veo a una mujer escultural no pienso en lanzarla al mar, a no ser que yo le vaya detrás, sino que la miro y la remiro y me deleito.

Hoy la miraba así de reojo ¬_¬ , con disimulo <_< , mucho disimulo >_< ¿Pero de dónde has salido, Artemisa?!!! No he fijado la mirada porque, claro, no quiero asustarla y que el próximo día se pare en la tienda de enfrente. No, no, no, que el charcutero no sabría apreciar semejante manjar, vería tan sólo una no-clienta potencial, vamos, porque la chica el jamón serrano en pintura no más.

Qué superficial que soy a veces, debería darme vergüenza, jujuju. Na, estoy contenta porque mi sentido canalla vuelve a estar activo. Tal vez sean las malas influencias de Jezzabel. Esto de tenerla en mi pensamiento noche y día no puede ser saludable para la mojigatería.


PD: por si mi niña lee esto. ¡Esa corredora no significa nada para mí! Es sólo una fantasía, una distracción pasajera en horario currantil ^^'

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2 comentarios:

  1. Mirar de reojo es un arte, el te miro y tu no me ves puede llegar a ser un juego muy estimulante.
    fantasear con alguien no hace daña a nadie, al menos que quieras pasar de la fantasía a la realidad.

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  2. Pasar de la fantasía a la realidad puede costarme un ataque cardiaco, sobretodo si para ello tengo que ponerme a correr detrás de la chica y conseguir darle alcance xDD No estoy en mala forma pero no creo tener la suya ni en sueños.

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