domingo, 13 de abril de 2014

Manual del Buen Casanova (21)




Salud sexual.
    Y llegamos al tema rollo y aburrido que debe constar en toda buena guía erótica.  No tiene nada que ver con el amor ni el placer —mil disculpas a los vendedores de condones de sabores pero sigue sin parecerme placentero chupar látex por mucho que sepa a fresa—, pero sería irresponsable en pleno siglo XXI no hacer alusión a las medidas de seguridad que un Casanova moderno debe emplear para protegerse y proteger a sus damas de infecciones, virus y demás catástrofes.
    Lo más importante es ser consciente que el sexo seguro no existe, de la misma forma que no existen los Reyes Magos.  Eso lo sabían los libertinos desde tiempos legendarios y, aún así, seguían disfrutando pues también eran conscientes de lo breve de la vida y que no valía la pena llegar a viejo sin haberle sacado todo el jugo a la juventud.  La buena noticia es que la ciencia y la tecnología están de nuestro lado, jamás habíamos tenido tantas facilidades para disfrutar de nuestra sexualidad y reducir tanto el riesgo.  Lo mejor es que actualmente no existe ninguna ETS (enfermedad de transmisión sexual) que sea potencialmente mortal.  Que nos puedan putear y amargarnos la vida unas cuantas pero matar ninguna si vives en un país con acceso a la sanidad.  Así que la primera obligación para una persona sexualmente activa, ya sea soltera, casada, monógama, poliamorosa o libresexual, es hacerse revisiones médicas rutinarias (sobre todo si notamos molestias) con el urólogo o el ginecólogo-a, además de una serología cada cierto tiempo.
    Una vez tengamos claro que esto no es Disney, el nivel de seguridad lo decidimos según nuestras preferencias y el riesgo que estemos dispuestos a asumir.  Muy subjetivamente, clasificaría las medidas preventivas en las siguientes:

  • 98% seguro - Cybersexo sin contacto carnal.  El 2% de riesgo deriva de los daños psicológicos que acaba produciendo el mal uso de esta actividad, como pueden ser ansiedad, obsesión insana por un personaje de fantasía, evasión de la realidad, celos descontrolados, etc.
  • 95% seguro - Utilizar siempre, tanto en sexo genital como oral, profilácticos de barrera como condones y protectores dentales, además de guantes de latex.  El 5% de riesgo es por aquellas enfermedades que se transmiten por contacto con la piel y no con los fluidos, como puede ser el VPH (virus papiloma humano), el herpes genital y la sífilis.  Aún así, se reduce muchísimo el riesgo.
  • 80% seguro - Practicar sexo genital siempre con condón pero no utilizar protección para el sexo oral ni guantes para la penetración con los dedos.  Aquí es importante confiar en nuestra compañera.  ¿La conocemos?  ¿Sabemos que es una chica con una sexualidad normal y sana o, por el contrario, es en extremo promiscua y acaba sin saber con quien cada vez que bebe en exceso? El peligro radica en que el fluido de una persona infectada entre contacto con nuestra sangre, por lo que revisaremos no tener heridas abiertas en las manos ni cortes en los labios y que no nos sangren las encías (evitaremos cepillarnos los dientes justo antes de la acción).  El tribadismo, al contrario de lo que se piensa, es bastante más seguro que el sexo oral aunque no se utilice barrera, siempre que no se practique durante la menstruación.
  • 50% seguro - Utilizar otros métodos anticonceptivos como píldoras, diu o diafragma.  Utilizar el condón sólo al acabar o practicar el interruptus añaden además el riesgo de embarazo no deseado, menos frecuente si la mujer conoce a la perfección su ciclo de ovulación pero riesgo al fin y al cabo.  Ni que decir que estamos jugando a la lotería si no hemos pactado de antemano una relación monógama (o poliamorosa cerrada), nos hemos hecho las respectivas serologías y hemos cruzado los dedos porque, queridos míos, nada hay tan incierto como el amor y ella será la primera que callará si ha roto sus votos de exclusividad contigo.  Confiar en la monogamia es un peligro pero es un peligro demasiado dulce para evitarlo, así que todo está bien mientras no os olvidéis de las revisiones con el médico.
  • 0 % seguro - ¡Hala, ahí!  A pelo, cómo los animales, hoy con una y mañana con otra.  Entre chicas también hay un gran riesgo a la hora de compartir juguetes y se sabe que es la principal fuente de contagio de VIH entre lesbianas.  Cada una con su juguete o utilizarlos con condón.  Lavarlos no es fiable del todo, al menos que sean de silicona y puedan esterilizarse en agua hirviendo.
 Próximo capítulo:  La Clave del Éxito

No hay comentarios:

Publicar un comentario