miércoles, 28 de mayo de 2014

Manual del Buen Casanova (27)




Voyeurismo y exhibicionismo.
¿A quien no le gusta, aunque no lo reconozca, la sensación de sentirse objeto de culto?  Estar desnudo y disfrutar con la admiración y excitación de tu pareja es uno de los placeres que alimenta más la libido. La base de esta filia es así de simple pero puede volverse altamente compleja.
Practicada en la intimidad de la pareja mediante juegos como el striptease o sorprender a tu dama a la hora de la cena vestido sólo con un delantal, es una forma sana y segura de disfrutar del morbo exhibicionista.  Eso sí, alejaos como de la peste de la tecnología.  Nada de grabarse en pelotilla picada y enviar el video por Whatsapp, ni siquiera una simple fotito por email.  Jo, ya sé que da mucho juego y que en el momento parece una idea genial que acaba reportando beneficios eróticos, pero esas imágenes imborrables pueden pasaros factura si acaban en malas manos o si vuestra pareja se convierte en una bruja vengativa.  Si no podéis evitar la tentación (que es mucha, lo entiendo), al menos tomaréis la precaución de que no se os vea el rostro.  Los más creativos pueden hacerse fotos artísticas (cof cof) y distribuirlas con todo el morbo, digo… el morro, y a ver quien es el guapo que luego se las tira en cara.  Arte es arte y si está en todas partes no pueden atacaros con eso.
Pero hemos decidido subir de nivel y probar algo más atrevido: exhibirnos ante más personas.  La idea es fascinante, sólo de pensarlo ya se me hace la boca agua.  ¿Qué precauciones hemos de tomar primero?  Que haya suficientes kleenex…  Por si acaso ¿no?  Jajaja, eso después, lo primero es conocer a los voyeurs o que alguien de confianza, preferiblemente vuestra pareja, los conozca y sepa seguro que van a atenerse a las normas del juego.  Exhibirte ante otros que no sean tu pareja no es sexo en grupo pero se acerca bastante y hay que tener en cuenta lo que he comentado antes de las inseguridades personales.  ¿Le entrará a nuestra pareja la posesividad repentina?  ¿Se convertirá la experiencia en un bache en la relación?  No autoengañarse y dialogar mucho antes de dar el paso es importante.  
Una vez hemos seleccionado los invitados y entre la pareja no hay dudas, pasaremos a elaborar un listado de normas que todos deberán acatar.  Es importante que entiendan y acepten que se trata de un juego de mutuo acuerdo y que hay cosas que se permiten y otras que no.  La norma obligada es que los teléfonos móviles se quedan bajo llave o bien guardados.  El resto al gusto del consumidor pero deberíais indicar si se permite tocar o no (o según la zona del cuerpo), el nivel de groserías permitidas, si los invitados pueden desnudarse o incluso masturbarse, etc.  
Por su parte, los invitados también pueden decidir el límite de exhibicionismo que están dispuestos a tolerar:
  1. Striptease que acaba en ropa interior mona.  Protagonismo de lencería.
  2. Striptease que acaba en tanga.  Protagonismo del desnudo pero sin genitales.
  3. Striptease integral pero sin posturas provocativas.
  4. Striptease provocativo.
  5. Striptease con masturbación del/la protagonista.
  6. Que el/la protagonista tenga sexo con su pareja.
  7. Que el/la protagonista toque a los invitados.
  8. Que el/la protagonista masturbe a los invitados.
  9. Que el/la protagonista tenga sexo con los invitados.
  10. Sexo todos con todos…

    Próximo episodio: Botiquín de Emergencia
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