martes, 23 de noviembre de 2010

Pollafobia

photo by Cameron Watson - Adrenalinconcepts.com


Después del ataque agudo de pollafobia que me dio hace poco más de un año, por razones que mis seguidores ya conocen, tengo el placer de anunciaros que estoy en camino de recuperación.

El asunto no está yendo rápido porque cuando te da una fobia de éstas no te da así de sopetón, no es como una fiebre repentina que con un poco de aspirina se cura. No amig@s, no, cuando llegas a ese extremo es por culpa de la gota que colmó el vaso. Así que yo tomé el vaso, con el agua de años acumulada y la gota, y lo estrellé contra el suelo. A la mierda los hombres. Son ímpetus un poco radicales pero, oye, qué bien te quedas.

Si la cosa se hubiera quedado en simple anécdota, en la rabieta de una tarde premenstrual, no me hubiera preocupado, pero es que había llegado a un punto en que no quería ver a los hombres ni en mis fantasías. Desterrados de mis orgasmos, expulsados por mandato real. Qué decir... mmm... en mi cabeza se formaban (forman) auténticas orgías sáficas, algunas totalmente BDSM (me gustan las escenas fuertes para mis ratos en solitario). Y los personajes masculinos o brillaban por su ausencia, o llevaban los pantalones puestos y sólo servían de decorado. Triste destino, sí, pero es que como a alguno se le ocurriera bajarse los pantalones y pasar a la acción, me despertaba de golpe y no retomaba el hilo ni a base de pato vibrador.

He tenido también problemas para disfrutar del porno común. No es sólo que ciertos apéndices masculinos me dejaran indiferente y no les encontrara atractivo, es que me daban hasta asquito. Ay, Reina, quien te ha visto y quien te ve. Menos mal que una tiene bagaje y sabe a dónde recurrir, tengo una lesboteca para todas las edades. Esto me hizo reflexionar sobre el poder de la mente sobre el cuerpo. Sería un caso interesante para Freud. ¿Puede una bisexual de nacimiento llegar a rechazar a uno de los sexos? Aunque la pregunta que me ha torturado todo este tiempo es: ¿Puede una erotista permitirse el lujo de borrar a uno de los sexos de su imaginería?

Soy consciente que las fobias suponen negatividad y la negatividad es como un veneno que poco a poco te va emponzoñando toda. Siendo como soy una mujer inteligente, sabía que tenía que superar mis prejuicios y aceptar que los hombres también son personas y que compartimos este mundo con ellos. Debía tratar de tener la mente abierta. Una cosa es que no quiera un hombre desnudo a mi lado y otra muy diferente que no quiera verlo ni en pintura. He tenido suerte de que mi chica (que jamás ha conocido varón) no tenga ninguna clase de odio hacia los hombres en general. Ella me sirve de ejemplo. También soy afortunada de tener buenos amigos entre los unineuronas (tienen sólo una pero está completita) y poco a poco voy sintiéndome más a gusto en su compañía. Eso sí, siempre que mantengan los apéndices bajo cremallera.

Vamos por buen camino. De momento me aplico la terapia de concentrarme en aquellos individuos con los que simpatizo más y reconocer sus valores. Tratados de uno a uno y sin fines sexuales ni reproductivos, los hombres pueden resultar muy majos. Procuro evitar a los individuos conflictivos y, sobretodo, corro un tupido velo hacia el colectivo en general porque, si me pongo a pensar en las injusticias cometidas de los hombres hacia las mujeres, mi tolerancia cae en picado a cero. Por desgracia, hay días en los que tengo altibajos. Por ejemplo, ayer un cliente me soltó la maldita gracia de que una campana extractora sin alas en la válvula de humos, es tan inútil como una compresa sin alas. Pero qué... Estuve a punto de responderle que ni idea porque yo utilizo la copa menstrual o de aconsejarle que se metiera un tampón si el problema de adaptabilidad de la compresa era una cuestión de huevos.

¿Por qué el puto egoísmo masculino les impulsa a querer estar siempre un paso por delante tuyo? ¿Por qué esas ansias de protagonismo y de creerse con el derecho, ya no la capacidad, de aconsejar en materias en las que les aventajas? ¿Por qué esa soberbia? ¿Por qué?!!! Grrrrr!!!

Inspira... expira... zennnnnnnnnnnnnnnnn.... No sé si voy a conseguir un nivel de tolerancia aceptable para la convivencia pacífica, pero que sepáis que lo intento. Aaaiigh...

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