sábado, 25 de diciembre de 2010

Sueño de Navidad


Era de esperar que me visitaran los tres espíritus de la Navidad después del post del otro día. A los que yo hubiera respondido sin dudar: "Sí, ¿y qué? Pongo por escrito lo que muchos piensan, id a fantasmear a otra". Pero como al fin y al cabo celebro la Navidad como cualquiera y me pongo igual de histérica que los demás ante el exceso de preparativos y las ganas de hacer de éste un día más o menos original, más o menos grandioso, más o menos perfecto, los espíritus me envían un sueño guionizable a modo de recompensa.

Un sueño guionizable, erótico, claro, pero con la particularidad que los protagonistas son hombres. ¡¡¡Yaoi!!! Hace siglos que no leo nada del género, no menos años los que no abro uno de los videos sadico-gays de mi pornoteca (muy morbosos pero excesivamente cargados de testosterona). Bueno, bueno, si hace más de un año que mi líbido no se inmuta ante un torso masculino por muy cuadrado que esté. Si justo fue hace un par de días en que me sorprendí exclamando "ecs" (me salió del alma) ante un comentario sobre felaciones. Hay que decir que el interlocutor no brillaba por tener talento para el erotismo sugerente. Y una, aunque se esfuerza por no tener sentimientos misándricos, no puede evitar una pollafobia moderada, se me tuerce el gesto ante la sola visulación mental de cierto miembro masculino. Algún día conseguiré que me deje indiferente, que vuelva a gustarme es algo más complicado. Por cierto, que debo disimularlo muy bien porque mi hermana me ha regalado el calendario de los bomberos de Barcelona, jujuju. Cuando en verano le presenté a mi chica, no pilló la indirecta. Pero yo, con cierto disimulo, va y lo cuelgo mostrando el mes de octubre, donde está la foto de una bombera con unos brazos torneados, los deltoides para morderlos, y una cintura que se intuye durita aunque no "chocolateada". ¿Tu no eras bisexual? - me pregunta mi hermana extrañada. Ni idea de lo que soy. En fins, mirándolo por el lado práctico, las fotos me servirán como documentación de anatomía para piratas.

Por todo lo expuesto, no entiendo a cuento de qué viene el sueñecito yaoi. Tal vez se deba a la novela que me estoy leyendo, El amor es una droga dura, en la que el protagonista es un hombre de cierta edad que queda atrapado en el deseo hacia una modelo una generación más joven que él. Curiosamente, no he experimentado todavía ningún rechazo hacia las descripciones que la escritora hace sobre la sexualidad de su personaje masculino. Tal vez se deba a que la pasión carece de género. Y en eso mismo estaba reflexionando antes de dormirme. Por ejemplo, si dejamos de lado el asunto físico (pene, vagina) y nos centramos en el psicológico, en el erotismo, la sensualidad, tanto monta, monta tanto Isabel como Fernando. Jeje, lo siento, chiste fácil. Quiero decir que si hablamos de dominación (erótica), morbo, roles, fantasía... simplemente amor, lo único realmente importante es nuestra condición humana, los órganos sexuales que tengamos disponibles para el disfrute de ese placer quedan relegados a segundo plano. ¿Está la sexualidad humana por encima del apareamiento animal (macho con hembra)? Yo siempre he creído que sí, que en nosotros-as el asunto es mucho más complejo: es un mecanismo social directamente conectado al cerebro. Tela el cerebro humano, lo tenemos dentro de la cabeza y ni aún así lo entendemos todavía. Por otro lado está lo de la atracción física o química, que es real y palpable y ante lo que no tengo explicación filosófica.

¿Y de qué iba el sueño? Estoy por escribirlo en condiciones, poniendo nombre a los protagonistas y todo. Joé, es que recuerdo a la perfección sus caras, podría dibujarlos. Qué fuerte. En cinco palabras: ciencia ficción, banda rock, tormenta, locura colectiva y amor. Pinta bien, eh ;) El próximo día me extiendo más.

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