viernes, 27 de enero de 2012

El maravilloso sonido de la cisterna llenándose

Ilustración by Susana Hoslet


Ah, no hay música más melodiosa que el sonido de la cisterna del water llenándose. Ese fsshhhhhhhhh tan evocador y síntoma inconfundible de que tienes agua corriente en casa.

Ayer, cuando por fin vinieron los técnicos de la compañía de agua y me colocaron un contador provisional hasta que arreglen el follón que tienen montado con los contadores mal asignados, creí que iba a llorar cuando saltó de pronto... a ver, que lo digo otra vez valga mil veces la redundancia... el maravilloso sonido de la cisterna llenándose. No lloré pero a punto estuve de tirar de la cadena delante de los técnicos sólo para volver a escuchar, sip, el alucinante sonido de la cisterna llenándose.

Vuelta de nuevo a la civilización, no puedo dejar de pensar en que desarrollo tecnológico y emancipación de la mujer van estrechamente unidos. ¿De qué ibamos a estar trabajando en la oficina o criando a nuestros hijos solas si tuviéramos que acarrear cubos de agua, lavar ropa en el pilón, comprar en el mercado a diario y calentar el agua en la cocina para asearnos. No hablemos qué pasaría si no se hubiera inventado el tejido acrílico y los pantalones y camisas que nunca se arrugan (me habéis pillado, soy de las que plancha lo mínimo ^^). Cuando las tareas del hogar se vuelven mecánicas y sencillas, la mujer puede salir de casa, qué triste pero qué cierto.

Vale, apunto, si ocurre un cataclisma y la civilización moderna se va al garete, tengo que organizar un movimiento feminista-amazónico para que no vuelvan a encerrarnos en la cocina. Total, ponemos como ejemplo al Arguiñano y que si los hombres cocinan mejor y bla-bla-bla y mientras nosotras en la taberna apostando las medias de licra.


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5 comentarios:

  1. Pues no había hecho una relación de acueducto = más tiempo libre = más feministas, eso tiene mucho sentido.
    Va, si en algún momento haces ese movimiento yo te colaboro, no soy de armas pero puedo hacer carteles que digan: Cuidado, mujeres peligrosas a 100 metros.

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    1. La ecuación explica la sumisión de la mujer en los países tercermundistas. Si tienes lavadora, nevera, caldera... te queda suficiente tiempo como plantearte trabajar. Y hala, una vez en el mercado laboral te desmadras y te das cuenta que no tienes que aguantar al marido que te han impuesto. Total, que exiges la ley del divorcio y te vas a un piso de solteras con las amigas. Entre chicas más desmadre y se te sube la emancipación a la cabeza por lo que formas un partido político para exigir la igualdad salarial, el aborto y la educación sexual. Al final te acabas presentando a presidenta del gobierno.

      Injusto que la Iglesia Católica culpe de los principales males al feminismo... en realidad la culpa es de la lavadora!!!

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  2. Hum, pues ahora que lo dices podría ser cierta tu teoría, que las mujeres cuando os reunís os volvéis activas ...todo lo contrario que los hombres, que solos funcionamos bien, pero como nos reunamos en grupo, ¡hala, a beber cerveza y a hacer el ganso! xD

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    1. Buuuueno, activas no siempre porque nos ponemos a hablar, hablar y hablar y pasan las horas, horas y horas. Ah, eso sí, un finde de sólo chicas (sólo amigas) va genial para renovarse aunque son peligro de alto voltaje para los pobres novios/maridos que duermen ingenuos sin saber que su suerte se está decidiendo entre la conversación sobre tintes y el pase de pijamas. Angelitos v_v

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