domingo, 22 de junio de 2014

Más reflexiones



Pensaba que ya había acabado con mis reflexiones célibes pero resulta que no, que justo ahora están tomando sustancia.  No voy a volver al celibato, cuando tomo una decisión la tomo y apechugo, soy enemiga acérrima de la marcha atrás, pero no vayáis a pensar que en estas dos semanas de transición he dejado de ser célibe y casta, jajaja.  Podría pero no.  No me he pasado año y medio de mi vida luchando para madurar para luego correr como cabra loca.  Alguien diría "joé, date el gustazo (dátelo conmigo)".  Ya ha habido ofertas, gracias a los interesados en rescatarme de la santidad pero no.  O voy hacia delante o me quedo quieta pero remakes no.

Mi nueva conclusión, mi conclusión más actual, es que ya he llegado a todas las respuestas que puedo darme yo misma por mí misma y que, efectivamente, necesitaba salir de mi reclusión, pero no porque me haya convertido en sabia iluminada sino porque he de buscar más respuestas en el exterior.  La meditación está muy bien pero es de cajón que en una sala cerrada el aire se vicia y acabas colocado. Es necesario salir, descubrir otras impresiones y valorar qué efecto producen.  La verdadera sabiduría se adquiere en el mundo no lejos de él, aunque de vez en cuando viene muy bien aislarse.

¿Qué es el amor para ti?

Toma ya pregunta difícil.  El otro día me hicieron esa pregunta y las neuronas corrieron en estampida.  Yo pensé que tenía la respuesta pero entonces todo se volvió confuso y ¡ay!.  ¡No lo sé!  Bueno, esa fue la primera reacción, a las horas comencé a ver luces esclarecedoras.  Algo sé, si no, no podría escribir lo que escribo.  Por ejemplo, amar significa que quieres ver a la otra persona feliz, feliz en todos los ámbitos.  Debido a eso, a veces pones sus intereses por encima de los tuyos.  Imaginemos que esa persona amada tiene un amigo que ha sufrido un accidente.  Tú no conoces al amigo pero aún así te preocupa lo que le pase porque sufres al ver a tu amada sufrir por él.  Hay un interés más allá de lo que te rodea y que se amplia a lo que rodea a esa otra persona.  Cuando sientes eso por alguien, indudablemente es porque lo amas.  Eso es muy bonito pero no es exclusivo del amor de pareja ni tampoco se da de un día para otro.

Los que me conocen de poco tiempo no saben que tuve una etapa poliamorosa de año y medio de duración.  Al parecer mis "crisis" de identidad amorosa suelen durar eso, casualmente lo que dura un enamoramiento químico.  La experiencia fue muy interesante y la teoría perfecta pero no funcionó conmigo, y eso que mis reflexiones eran alucinantes, hubiera podido escribir un libro y convencer a miles.  ¿Por qué no funcionó?  Básicamente porque me enamoré de verdad y rechacé la idea de compartir a esa persona o que esa persona me compartiera.  No, la quería para mí sola, mía, mía, absolutamente mía para mi disfrute y derrochar sobre ella todo el cariño que tenía bajo la piel, e inundarla de poemas... y mariposas en el estómago... y orgasmos...  Y sentir toda esa pasión reflejada en ella.  Acabó siendo una ilusión, un espejismo.  Necesité una semana de reposo para superar lo peor de esa "gripe" y un mes para tratar de entender qué carajo había pasado.  ¿Era amor o era un colocón químico brutal?

También he conocido amores más serenos, que empezaban con dulces temblores y te inundaban de felicidad durante meses.  Amores sabor de fresa que podrían haberse hecho muy grandes pero que se vieron frustrados por las circunstancias.  Esos amores me gustan, sí, eso podría ser el amor para mí.  Pero hay algo más en la pregunta, no es tanto qué es sino qué buscas cuando amas.  Ahí está lo peliagudo, cuando entramos en terreno de psicoanálisis y ves que hay algo que falla en ti (o falla en todos pero te lo tomas como algo personal).  Me preocupa estar buscando reconocimiento.  Si estuviera hablando de sexo y no de amor soltaría aquello de que para dar placer a otro debes conocer primero tu cuerpo.  En el amor pasa algo parecido, si no te amas lo suficiente, no podrás amar bien a nadie.

Sí, estoy algo preocupada.  Me parece que sigo sin estar preparada para iniciar una nueva relación.  Me queda todavía bastante trabajo personal por hacer aunque soy consciente de la necesidad de interrelacionarme con mis semejantes.  Sólo pensando no voy a conseguir ser mejor persona, tendré que reconocer mis fallos a medida que aparezcan y enfrentarme a ellos.  No hay otra.

----

En fins, sí hay otra.  ¿No estaré llevando las reflexiones demasiado lejos?  El amor no existe para que pensemos en ello sino para que lo sintamos.  Mirándolo desde el plano biológico, su función es enloquecernos lo suficiente para que nos reproduzcamos.  Pero como a mi me gustan más las mujeres y he cerrado el tenderete en lo respecto a niños, ese concepto ni me lo había planteado.

Oh, y hay otra más.  ¿Y si el amor fuera en realidad la necesidad que tenemos unos de otros?  Basándonos en la teoría de que necesitas complementarte, poner un taco en la pata que cojea.  Si te esfuerzas por ser un ente perfecto, completamente entero  ¿acaso no te estás inhabilitando para el amor?

¡Uah!  ¡ME SALE HUMO DE LA CABEZA!

---

Gracias a los dioses parece que no todo el mundo anda tan perdido.  He encontrado un atajo a mis reflexiones =)

http://patriciabogado.blogspot.com.es/2011/06/esta-sieste-noa-quien-elijo-yo.html

---

2 comentarios:

  1. Hay que ver lo transparentes que son algun@s...

    Siempre los primeros pasos son los más difíciles de dar, animo y huele las rosas del camino.

    ResponderEliminar