viernes, 13 de junio de 2014

Regresando al mundo



- ¡Hola, Mundo!
- ¡Hola, Reina! ¡Cuánto tiempo!  ¿Cómo tú por aquí?
- Pues, ya ves, me cansé de la vida espiritual.
- Ah, pues muy bien.  Anda, pasa, que te enseñaré cómo está el patio.

Como ya comenté en el anterior post, he dado por finalizado "mi año célibe" que concretamente fueron 13 meses de celibato con derecho a follamigos y 6 meses de celibato casto.  Estos últimos meses han sido los más provechosos para mí, en cuerpo y mente, y he llegado a sabias conclusiones que no habría podido alcanzar sin este pequeño retiro.  Pero ya está, ya se acabó, ahora tengo la gran necesidad de volver a la vida, de poner en marcha la maquinaria y darme la oportunidad de conocer la felicidad de pareja.  Tengo suficiente bagaje amatorio para saber que es difícil, que tal vez no llegue a mi objetivo, que me quede a mitad de camino y tenga que conformarme con pequeñas felicidades pasajeras.  Pero quien no lo intenta seguro que no lo consigue.

Para mí ligar es fácil... "¡Hala, Reina, bájate del burro!".  Jajaja, en serio, es algo innato.  Por puro instinto me adapto a la persona con la que estoy y ésta ve en mí todo lo que desea.  La gente intelectual aprecia a una conversadora inteligente; la cachonda, una fiera que no da tregua; los tímidos, alguien sensible y tolerante; los osados, una que no se corta...  Por mi parte soy toda pasión y encontraré siempre en esa persona algo que me enamore.  Me enamoro con demasiada facilidad pero no veo la forma de corregirme, debo aceptar que es mi naturaleza.  Por suerte el autoconocimiento me ha ayudado a reírme de mí misma en vez de tomármelo a drama.  Cuando una relación se tuerce en un modo que no me gusta, me es relativamente sencillo cortar y así compenso mi locura primera sin llevar las cosas demasiado lejos.  De jovencita no tenía esa capacidad y sufrí mucho aguantando situaciones sólo por miedo a perder la pasión  que me daba tantas cosas buenas.  Pero esa pasión es mía, no me abandona, como el buen desodorante.  Todo lo que toque vibrará conmigo ;)

Al caso, no he regresado a la vida mundana para ligar, sino para algo superior, algo bueno, algo grande y longevo (que no dure tres meses, joé).  ¿Y cómo, triste de mí, voy a encontrar una mujer así de fantástica si no frecuento el ambiente?  Tampoco me queda claro que el ambiente de la oportunidad de algo más que pasiones efímeras.  Como las lesbianas no crecen en los árboles, toca recurrir a la tecnología y demostrar que quien vale, vale, ya sea hablando, en chat, a un sólo dedo con el Whatsapp (que no da para mucha literatura, sigh) o lo que sea.  De momento no me está yendo mal y eso que no me he puesto lo que se dice en serio, que me va viniendo un poco por mi cara bonita (y no es un frase hecha).  Además hay que contar que he empleado todo mi talento en crearme un perfil muy sincero, totalmente yo, totalmente acojonante, jajaja.  Así luego no pueden decirme que no sabían que yo era tan... tan... Tengo la prueba por escrito.  Quien no se vea capaz de tratar conmigo, mejor que no se me acerque. 

Ahora bien, de la misma forma que estoy conociendo mujeres muy majas y viendo la posibilidad de primeras citas, también estoy descubriendo la asquerosa realidad de la red, y es que está abierta a todo el mundo, los tíos salidos haciéndose pasar por chicas monas para tener cybersexo lésbico también.  La otra tarde le vi el plumero a uno.  Se les cala rápido porque no profundizan en nada.  Les preguntas por sus intereses y responden con evasivas o simplismos.  Luego intentan ir rápido al grano: "me gustaría que estuvieras a mi lado, mmmm...".  Me lo imaginaba poniendo vocecita melosa, jajaja.  La industria del porno y de las cam-sexies les tienen confundidos y se piensan que las chicas actúan así de forma natural.  Por favor, en los chat heteros tal vez pero en los lésbicos queda de risa.  Claro que se puede calentar el ambiente si hay picardía, complicidad... pero desde luego no mostrándose como una chica mona con sus tetitas y sus ganas de jugar.  Definitivamente no.  Total que le despedí rápido pero es una pena que esos monos vengan a incordiar.

En fins, acabo de empezar, soy consciente, y no quiero ir con prisa ni desanimarme si las primeras citas no son lo esperado.  Tengo algo de experiencia en páginas de contactos y citas a ciegas.  Hace siete años estuve rondando por Chueca.com (ahora está más enfocada a magazine), dos semanas sólo, pero tuve suficiente.  También es cierto que andaba yo como muy ansiosa y no tenía la madurez que tengo ahora.  Con un año y medio de celibato a mis espaldas, no me importa esperar un año entero a alguien que valga la pena.  Luego ya pensaré si atracar un banco, tomar rehenes y pedir de rescate a la mujer de mis sueños, jajaja.

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